Cómo lidiar con un hijo que está consumiendo drogas

Publicado por jose silvano zavala torres el 10 de October del 2012 en Hogar y Familia
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On October 10, 2012
Last modified:October 10, 2012

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Lo que comienza con pequeños sorbos de alcohol y cigarrillos va degenerando en querer probar otras sustancias. Entonces surge la curiosidad por la marihuana e incluso puede llegar a consumir cocaína y crack. Esto es a menudo el camino de los adolescentes en el mundo de las drogas, que cada día más comienzan a más temprana edad consumirla. Una encuesta realizada por una encuestadora relacionada al sistema educativo en los Estados Unidos, demostró que a los 15 años de edad, el 75% de los jóvenes han bebido al menos una vez en su vida y el 31% ha bebido demasiado. Los resultados de la investigación incluyeron a 11.846 jóvenes de 13 a 17 años de todo el país. Además, el 30% de los jóvenes comenzó a beber regularmente de 14 a 15 años.

El papel de los padres debe ser evitar que el niño tome ese camino y ayudarle ha mantenerse fuera hasta ser adultos, esto puede hacer la diferencia. Según un estudio en donde se entrevistó a varios psiquiatras de renombrada experiencia de diferentes prestigiosos centros de salud de todos los Estados Unidos, estos estuvieron de acuerdo en responder las siguientes preguntas sobre la actitud a tomar por los familiares que tengan interacción con adolescente que están consumiendo estupefacientes. Estas son las preguntas con sus respuestas:

¿Por qué el uso de drogas puede ser más común en la adolescencia?

El adolescente está en una etapa muy especial de la vida: está dejando de ser un niño a para convertirse en un adulto, una etapa de cambios y nuevas experiencias. La curiosidad es una de las principales razones que le llevan a intentar probar la droga y, después de un tiempo, tratar de pasar a otra cada vez más pesada. De los 10 adolescentes que experimentan con drogas, uno termina por convertirse en dependiente.

¿Cómo los padres pueden interferir en la vida del adolescente en un intento por salir de las drogas?

Sin lugar a dudas, la principal forma de prevención es que los padres den un ejemplo con su estilo de vida. Creo que los padres que dejan al niño mal vivir y consumir drogas, alcohol, tabaco u otras cosas perjudiciales, fue porque en algún momento el niño vio en ellos algún comportamiento descompuesto. Lo correcto es demostrar que el consumo de estas drogas es perjudicial para la salud y no tener ningún mal hábito de consumir nada dañino al cuerpo.

¿Ni siquiera el alcohol puede ser permitido en los adolescentes?

Exactamente. El consumo de alcohol es siempre un hábito negativo, por tres razones principales: en primer lugar, porque el adolescente no puede tener control sobre el uso y terminan consumiendo más de la cuenta, esto se debe a que se deja llegar de la emoción y de los amigos. En segundo lugar, el cerebro del joven, donde actuará alcohol aún no está completamente maduro, y esto puede afectar su rendimiento escolar. La tercera, finalmente, es el mayor riesgo de dependencia: cuanto más temprano se comienza a utilizar, mayores serán las probabilidades de tener problemas de salud y se acostumbra al cuerpo al uso frecuente de alcohol.

¿Qué signos pueden llevar a los padres a sospechar que el hijo está usando drogas?

Cuando un padre comienza a sospechar que hay cambios de comportamiento. Este cambio se percibe principalmente en observar los amigos del niño – o que haya cambiado de amigos, o que sus amigos también hayan comenzado a asumir comportamientos diferentes. El adolescente puede comenzar a empeorar su rendimiento escolar en la escuela. También se ponen nerviosos, cambian su humor en el día y la noche y hablan menos.

¿Qué hay que hacer cuando la familia considera que existe una situación de consumo de drogas?

El primer paso es observar el comportamiento y tratar de hablar con su hijo. Es muy importante entender qué tipo de drogas esta usando, la frecuencia, y buscar ayuda profesional.

¿Cómo identificar que el niño es dependiente?

Si se hace un uso ocasional de marihuana y alcohol, por ejemplo, no se han afectado tanto el comportamiento en la vida cotidiana. Se puede conectar a una situación de consumo por una fiesta y eventos esporádicos, pero sigue siendo peligroso y requiere atención. Pero cuando el adolescente es dependiente, tiene que utilizar la droga siempre. Si los padres observan el comportamiento del niño, la rutina y mantienen siempre un diálogo, podrán entender fácilmente esas diferencias.

¿El tratamiento  para adolescentes es diferente de los adultos?

Sí, el tratamiento en todos los grupos de edad es a menudo multifacético, con varias áreas involucradas (psiquiatra, psicólogo y otros). El adolescente, sin embargo, todavía necesita más de un entorno familiar y un gran apoyo de los padres. Es difícil llegar a este joven y simplemente decirle “nunca mas vas a usar alcohol en tu vida.” Se necesita apoyo para entender la razón de esta prohibición, ya que está en una etapa llena de cambios y dudas. A menudo, el joven está en la búsqueda de respuestas a su adicción y de encontrar consuelo en grupos de apoyo.

¿Cuando es necesaria la hospitalización, el joven debe ir voluntariamente o ser forzados a hacerlo?

En los casos en que el joven no puede separar las cosas, está en un grado de dependencia que ha perdido la libertad de elegir, se puede utilizar hasta una interacción involuntaria. Pero es malo porque le quita la intimidad propia, lo que puede aumentar el riesgo de suicidio. Por lo tanto, es mejor tener ayuda médica antes de tomar cualquier acción.

¿Los centros de rehabilitación aseguran una rehabilitación exitosa?

No, es una forma de tratamiento que el médico especialista puede indicar, pero no garantiza que el paciente nunca más volverá a tener recaídas. Las posibilidades de éxito son mucho mayores cuando el hospital es bien aceptado por la persona que usa drogas. Así, la familia y el médico deben apoyar y animar al paciente, que muestra la importancia del tratamiento.

¿Cuál debe ser la actitud de los padres y la familia durante el tratamiento?

La familia siempre debe buscar el consejo y seguir todas las conductas que el equipo médico lo recomiende. Por ejemplo: si el equipo dice que “no se pueden utilizar las drogas”, la familia no puede pagar ni siquiera una sola vez que los medicamentos del joven. Es difícil porque muchos padres sienten lástima al ver a su hijo que sufre el síndrome de abstinencia y el permiso, encontrando que el uso de una sola vez no tendría ningún problema. El equipo y el tratamiento también guían al adolescente de nuevo a la escuela, la familia es necesaria para apoyarlo. Es una medida para que pueda volver a la vida normal y se distraiga en otras cosas. Hay padres que dejan que su hijo se quede en casa, que no se enoje demasiado para no tenerlo que obligar a ir a la escuela.

Es esencial, por lo tanto, el apoyo y la atención en ser más rígido a veces. Cuando el tratamiento es más difícil debido a la conducta y la dependencia del adolescente al consumo, no se puede ser flexible para nada con el hijo, puesto que esto puede dar al traste con el tratamiento

¿Como las drogas ilícitas más comunes actúan en el cuerpo de un adolescente?

La marihuana causa taquicardia, en el ojo, venas dilatadas, euforia seguido de un momento de depresión o somnolencia, boca seca, ansiedad, pánico, alucinaciones, disminución de la atención, deterioro de la coordinación motora, entre otros. A largo plazo, puede causar adicción – irritabilidad, insomnio y la ansiedad por fumar – deterioro de la memoria (déficit de atención), el dolor,  cáncer de las vías respiratorias, dolor de cabeza y cuello, bronquitis, el enfisema y tos crónica.

La cocaína y el crack causan euforia, disminución del apetito y el falta de sueño, taquicardia, aumento de la presión arterial, irritabilidad, paranoia, entre otros. A largo plazo, la droga causa cambios de humor, psicosis, ataques al corazón, dolor de pecho, mareos, convulsiones, pérdida de movimiento, del olfato, náusea, dolor abdominal, alergias, pérdida de peso y otros problemas.

La droga llamada éxtasis causa agitación, náuseas, sudoración, latidos entre dientes, visión borrosa, calambres, deshidratación, ataque cardíaco, insuficiencia renal. Después de su consumo, existe un deterioro de las funciones mentales, especialmente la memoria, que puede durar hasta una semana. El envenenamiento puede causar este tipo de presión arterial alta, ataques de pánico, pérdida del conocimiento y convulsiones. La droga LSD provoca taquicardia, aumento de la presión arterial, mareos, pérdida de apetito, sequedad de boca, náuseas y temblores.

Lo mejor que pueden hacer los padres es desde bien niños comenzar ha hablarles sobre lo malo que es el consumo de las drogas, llevarlos a grupos infantiles que previenen su consumo. Pero sobre todo siempre hablar con ellos y estar atentos a sus amigos.

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